PRIORATO TEMPLARIO DE MÉXICO

PRIORATO TEMPLARIO DE MÉXICO

COMUNICADO ESPECIAL DEL PRIORATO MAGISTRAL DE MÉXICO, (SMOTH-MIT)


La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo del Templo de Jerusalem en México, los verdaderos Caballeros Templarios en México bajo la Obediencia SMOTH-MIT (Supremus Ordo Militaris Templi Hierosolymitani - Maestrazgo Internacional Templario, con sede en Palma de Mallorca, España), rechazamos cualquier tipo de violencia, desmarcándonos de los asesinatos, atentados y actuaciones de esos denominados "Caballeros Templarios", que sin serlo, atemorizan desde el estado de Michoacán intentando implicar a la Orden del Temple en sus actividades delictivas, hechos que condenamos enérgicamente, queriendo dejar claro a la opinión pública que la Orden del Temple y más concretamente la SMOTH - MIT mexicana tenga algo que ver con los citados hechos.



Nos mantenemos como siempre al lado de las instituciones de la República Méxicana y nos ponemos a disposición de las autoridades en lo que fuera necesario para terminar con esta lamentable situación que pudiera levantar equívocos que bien pudieran ocasionar daños no deseados a personas dedicadas en cuerpo y alma a la ayuda a sus semejantes.








martes, 28 de septiembre de 2010

Miguel Angel

Así como al esculpir aparece lentamente
en el interior de una roca el fondo de
una figura viva que crece tanto más cuanta
más piedra se elimina, así es indicio de
un buen hacer que el alma aparezca trémula
oculta bajo esta superficie, esta naturaleza
pétrea de la propia carne. Sólo tu puedes
liberarme de estas caras exteriores;
a mí me faltan la voluntad y la fuerza
para combatirlas.


-Miguel Ángel

martes, 21 de septiembre de 2010

DIOS

"Dicen que no comprendo Tu Existencia,
que el fuego de los réprobos me quema,
que mi lengua sin cesar blasfema
y que no entiendo la pálabra DIOS.

Dicen que no Te busco ni Te imploro
Ni Tus Grandezas infinitas veo,
Dicen que tengo el corazón de ateo
Y que mi labio te maldice. NO!

El Universo es el augusto templo
donde te encuentra absorta la mirada,
el Sol es una lámpara colgada
que derrama su luz sobre Tu altar.

Allí te adoro yo porque Tu Nombre
entre los astros fulgurante brilla
y en espíritu doblo la rodilla
adorando en silencio Tu Bondad.

El aire que la atmósfera embalsama,
la savia que los seres acrecienta
y el fuego que los mundos alimenta
Tu Excelso Nombre proclamando están.

Eres la Voluntad Inquebrantable,
el Bien Eterno, la Virtud Potente,
de la Verdad inagotable fuente
porque eres la Razón Universal.

En su terrible estupidez el hombre
se forja un Dios indigno de alabanza,
ebrio de odio, cólera y venganza,
terrible y sanguinario como él.

Otras veces se finge en su locura
un Dios afeminado que se esconde,
que a la voz del creyente no responde
si en su altar no hay encajes y oropel.

Eso no es Dios! El Dios en quien yo creo
tener no puede la ambición del oro,
El Dios Bondad, el Dios a quien yo adoro
No cambia Sus Bondades por metal!"

Su Espíritu gigante no se oculta
En el recinto estrecho de un sagrario;
El Universo entero es Su Santuario
Pues es la Providencia Universal.
Interna Voz, Inagotable Fuente,
Fecunda Luz, Vivificante Esencia,
La base de Tu Templo es la conciencia
Y Tu Gran Sacerdote es el Amor.

Yo sé que existes Inmutable, Grande,
Yo en Tus Bondades infinitas creo
Pues en la tierra y en los cielos veo
Resplandecer esta palabra: DIOS!"

Bellísimo verso de Antonio Machado

"Anoche cuando dormía
Soñé, curiosa ilusión,
Que un ardiente sol lucía
Dentro de mi corazón.
.....................
Anoche cuando dormía
Soñé, curiosa ilusión,
Que era a Dios a quien tenía
Dentro de mi corazón".

domingo, 19 de septiembre de 2010

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Ni Revolucion, Ni Independencia 2010



miércoles, 18 de agosto de 2010

La Sabiduría del hombre...


"
El astro está sometido al sabio, ha de regirse por él, y no él por el astro. El astro sólo rige, gobierna, coacciona y fuerza al hombre que aún posee en si una fuerte naturaleza animal, y que no puede hacer mas que seguirla –como el ladrón no puede rehuir a los galgos, el asesino a la rueda del tormento, el pescador a los peces, el pajarero a los pájaros o el cazador a la caza-.
Pero ello se debe a que un hombre así no se conoce a sí mismo y no sabe utilizar las energías que yacen ocultas en él, y no sabe que también lleva el astro en sí, que es el Microcosmos y guarda en sí todo el firmamento con todas sus potencias. Por eso con razón puede ser llamado necio y tonto y ha de estar sometido en dura esclavitud a todo lo terreno y mortal".

viernes, 30 de julio de 2010

¿Que cuantos años tengo?

Frecuentemente me preguntan que cuántos años tengo...
¡Qué importa éso!
Tengo la edad que quiero y siento. La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso. Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido.

Tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de la convicción de mis deseos.

¡Qué importa cuántos años tengo! No quiero pensar en ello.

Unos dicen que ya soy viejo y otros que estoy en el apogeo.

Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice, sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte.

Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso, para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos, rectificar caminos y atesorar éxitos.

Ahora no tienen porqué decir: Eres muy joven... no lo lograrás.

Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, pero con el interés de seguir creciendo. Tengo los años en que los sueños se empiezan a acariciar con los dedos, y las ilusiones se convierten en esperanza.

Tengo los años en que el amor, a veces es una loca llamarada, ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada.

Y otras un remanso de paz, como el atardecer en la playa.

¿Qué cuántos años tengo? No necesito con un número marcar, pues mis anhelos alcanzados, mis triunfos obtenidos, las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones rotas...

Valen mucho más que eso.

¡Qué importa si cumplo veinte, cuarenta, o sesenta!

Lo que importa es la edad que siento.

Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.

Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquirida y la fuerza de mis anhelos.

¿Qué cuantos años tengo? ¡Eso a quién le importa!

Tengo los años necesarios para perder el miedo y hacer lo que quiero y siento.


JOSÉ SARAMAGO

jueves, 8 de julio de 2010

El coche de tu vida...

Cuando conduzco el coche, me molesta que quien está junto a
mi, me diga que camino tomar, que me detenga o ¡cuidado! Yo
soy el conductor. Yo se porque hago lo que hago. Y el
conductor es el único que lo sabe. Nunca hago caso de quien
quiere decirme como manejar, porque por eso pasan accidentes.

Escuché que le respondía un hombre a su amiga, cuando esta
le platicó que su hija conducía un coche, y le dijo que
acelerara para evitar un trailer. Su hija le hizo caso, pero
no alcanzó a pasarlo. El trailer se llevó el coche.

Afortunadamente viven para contarlo.
Como un rayo, comparé las similitudes que tiene este ejemplo
con nuestra vida.

Nuestro coche se llama vida y el Ser Supremo ha sido lo
suficientemente generoso, como para darnos a cada quien un
coche propio.
Todos somos los conductores de nuestra propia vida.
Desafortunadamente, muchos no asumen esa responsabilidad.

Son conductores miedosos, que les gusta preguntar a cuanto
tripulante tienen, que deben hacer.

Y como resultado, tienen accidentes o no están satisfechos
con su vida. ¿Por qué siguen escuchando los consejos de
otros, cuando no están satisfecho con los resultados?

Simple. Es más fácil culpar a otros de sus fracasos, que ser
responsables de sus decisiones.

Es el caso de la chica que le pregunta a la mamá ¿Qué debo
estudiar?
O el caso del chico que pregunta ¿Cuál carrera da más dinero?
Porque el precio de seguir los impulsos de tu corazón, de
tomar tus propias decisiones, es la posibilidad de fracasar.

Nadie puede esperar tener éxito en lo que le gusta con tan
solo unos intentos. La historia está llena de hombres que
estuvieron peleando por sus ideas, y que después de fracasos
temporales, obtuvieron el éxito.
Aplicaron la persistencia en sus sueños.

La sensación de libertad, de asumir el control del volante
de tu vida, te dará una seguridad y energía interior que no
tiene precio.

Para un militar, su orgullo son las heridas de guerra. Y
para el hombre de negocios, platicar de sus fracasos, antes
de alcanzar la cima.
Aunque las derrotas temporales te causen dolor cuando sean
cosa del pasado, te divertirá recordarlas. Le dará más valor
a tu éxito.

Detén a esa persona mata pasiones, y no la escuches cuando
quiera dirigir el coche de tu vida, a una velocidad
diferente a la que tú lo haces.
El no conoce porqué haces lo que haces. No conoce tu vida,
como tú la conoces.

El no comprende tus sueños y motivos.
Finalmente, él en sus consejos, proyecta lo que él es. Lo
que el hace. Lo que haría en tu lugar. Y si es un mediocre,
y le haces caso? vas a acabar siendo un mediocre también.
Observa que las personas que han tenido éxito, primero se
escuchan a sí mismas. Fueron tercas en escucharse primero a
ellas mismas, antes que a los demás.

¿Que consejo te puedo dar? Hay dos frases que me encantan:
“Caminante no hay camino, se hace camino al andar” de
Machado, y “Try hard enough” de Malcolm Forbes, esto es:
sigue intentando hasta que tengas éxito.

Recordando mi vida, veo que las actividades en que he tenido
más éxito, son en las que he aplicado estas dos frases. Y
añade otro ingrediente: la esperanza.

En lo que más he tenido éxito, siempre hubo un momento en el
que tuve un fracaso tan doloroso, que se abrían ante mis dos
caminos: seguir adelante a pesar de que parecía que no lo
lograría, o resignarme.

Al tomar el camino de seguir adelante ¡lo logré! Te confieso
que ya no creía en mí. Pero tenía la esperanza de lograrlo.
Y la esperanza, transformó en realidad mis sueños.

También, hubo momentos en los que elegí el camino de la
resignación. Me excusé ante mi mismo con mil pretextos de
porque había fracasado. Pero no dejo de pensar que pude
haber elegido la otra vereda y que pude haber tenido éxito.

La esperanza debes mezclarla con la persistencia también. Tu
Breve Espacio, es fruto de la esperanza y persistencia
combinadas.
La fe en un Ser Supremo también ha sido muy importante para
mí. Me ha dado la paz y serenidad necesarias cuando parece
que mi mundo se voltea de cabeza.

Te invito a que experimentes la emoción de conducir el coche
de tu vida.
Disfrútalo a tu ritmo, a tu manera ¡Y condúcelo hasta las
estrellas!
¡Suerte!

Kuwada y los Kata


Dice la leyenda que hubo una vez un hombre el cual había comenzado su entrenamiento en las artes marciales con el deseo de ser temido por todos los hombres. Para su sorpresa, pronto descubrió que no existían atajos en su camino desde principiante a maestro, por lo que desanimado por el entrenamiento incesante de kata, Kuwada le preguntó a su sensei, ¿Cuando aprenderemos alguna otra cosa? He estado aquí bastante tiempo y es kata, kata, kata todos los días?
Cuando su sensei no le respondió, Kuwada fue donde el asistente del maestro y le hizo la misma pregunta. Este le respondió: El entrenamiento de kata es para pulir la mente. Es mejor rasurar tu mente que tu cabeza. ¿Entiendes?
Kuwada no entendió y en protesta dejó el dojo, embarcándose en una notoria carrera como el mejor luchador callejero en Shuri. Era duro, sin duda. “Una pelea por noche”, era su dicho, siempre alardeaba “no le temo a ningún hombre viviente.”
Una noche, Kuwada vio a un extraño caminando calmadamente siguiendo una pared de rocas. Kuwada se irritó al ver tal compostura en otra persona. Corrió rápidamente al cruce de camino y esperó a que pasara el hombre. Cuando lo hizo, Kuwada saltó y le tiró un golpe de puño, pero el hombre esquivó el golpe y le tomó el brazo. A medida que tiraba a Kuwada hacia él, lo miraba fijamente a los ojos. Kuwada trató de zafarse, pero no pudo. Por primera vez en su vida Kuwada sintió una sensación extraña, miedo a la derrota.
Cuando el hombre lo soltó, Kuwada corrió, pero miró por sobre su hombro para ver al hombre caminando calmadamente como si nada hubiese sucedido. Kuwada averiguó posteriormente que aquel hombre era un maestro de kata, un artista marcial que nunca en su vida había peleado.
Aquel que se domina a sí mismo es el más grandioso de los guerreros.

lunes, 21 de junio de 2010

El Anciano, El niño y el Burro


Un abuelo y su nieto emprendieron un viaje y se hicieron acompañar por un burro que les hiciera más liviano el recorrido. El niño iba sobre el burro y el abuelo caminaba al lado del animal.
Cuando pasaron por un pueblo, los lugareños empezaron a exclamar:
- ¡Qué vergüenza! ¡Lo que hay que ver! El pobre anciano debe ir a pie, mientras el niño lo hace sobre el burro. ¡Es inadmisible!
Ante tales comentarios el niño se sintió mal y decidió que el abuelo fuera sobre el burro y el a pie.
Pasaron por otro pueblo y los habitantes del mismo, al verlos pasar, dijeron:
- ¡Qué falta de caridad! ¡Es inexcusable! El hombre cómodamente viajando sobre el burro y el niñito va a pie.
El abuelo y el niño optaron por subirse al burro y al pasar por una aldea, los aldeanos empezaron a increparles:
- ¡Son unas malas personas! ¡Qué crueldad! ¡Pobre burro! ¡Los dos subidos sobre él! ¡Merecen que les diéramos una paliza!
Entonces el abuelo y el nieto decidieron caminar junto al animal, sin montarlo. A pasarpor otro pueblo, la gente se burló de ellos:
- ¡Qué par de tontos! ¡Vaya de retrasados! ¡Tienen un burro y van a pie! Son estúpidos donde los veas.
Mientras los tres seguían impasibles su camino, el anciano le dijo al muchacho:
- Querido nieto, ¡ojala las personas fueran tan fieles y bondadosas como este animal que nos acompaña! Pero saca de esto una lección para tu vida: siempre habrá gente desaprensiva que nos criticará por no darles el gusto de hacer lo que ellos jamás harán.

domingo, 13 de junio de 2010

El TRIPLE FILTRO DE SÓCRATES


En la antigua Grecia, Sócrates fue famoso por su sabiduría y por el gran respeto que profesaba a todos. Un día un conocido se encontró con el gran filósofo y le dijo:

- ¿Sabes lo que escuché acerca de tu amigo?
- Espera un minuto - replicó Sócrates. Antes de decirme nada quisiera que pasaras un pequeño examen. Yo lo llamo el examen del triple filtro.
- ¿Triple filtro?
-Correcto -continuó Sócrates. Antes de que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea filtrar tres veces lo que vas a decir. Es por eso que lo llamo el examen del triple filtro. El primer filtro es la verdad. ¿Estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?
- No -dijo el hombre-, realmente solo escuché sobre eso y...
- Bien -dijo Sócrates. Entonces realmente no sabes si es cierto o no.

- Ahora permíteme aplicar el segundo filtro, el filtro de la bondad. ¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?
- No, por el contrario...
- Entonces, deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto.

Pero podría querer escucharlo porque queda el tercer filtro que es el de la utilidad.
¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo?
- No, la verdad que no.
- Bien -concluyó Sócrates-, si lo que deseas decirme no es cierto, ni bueno, e incluso no es útil ¿para qué querría saberlo?

jueves, 13 de mayo de 2010

SUEÑOS

“Preferimos creer lo que sentimos
pues enfrentar la realidad no osamos
Siempre el alma encierra ideales vanos
y a esos sueños la vida conducimos.
Obstáculos humanos y divinos
en nuestro sendero tropezamos
y aquello que en lo íntimo sufrimos
nunca es aquello que mostramos.
Más, tal vez, si esto consiguiéramos,
del vivir seríamos los amos
pues a la debilidad nos impusiéramos.
Y al poder ser nosotros, muy ufanos,
mañana desde el cielo miraríamos
las cumbres que hoy no alcanzamos.”


Dr. Carlos Raitzin

jueves, 29 de abril de 2010

CUANTINCHAN PUEBLA MEX

Convento franciscano de los siglo XVI - XVII del valle de Puebla, México.







miércoles, 28 de abril de 2010

"La paciencia"


Esta es una gran historia que nuestro Excelentísimo Señor Fr.+++ Anselmo de Crespi, Gran Prior de España y Legado Magistral para Europa, ha compartido con nosotros, agradezco infinitamente su preocupación y su siempre guía, gracias compartir vuestros conocimientos con todos nosotros, y en especial un gran agradecimiento por parte de este humilde servidor, quedo de vosotros +Hermano, FTAT. NND.

“LA PACIENCIA”

En un pequeño pueblo de Turquía, un hombre llamado Hussien se casó con la hija de su vecino. En la fiesta de la boda, Hussein se quedó fascinado por la conversación de dos religiosos eruditos que habían sido invitados a venir y oficiar la ceremonia. Aquellos hombres citaban de memoria largos pasajes del Sagrado Corán; trataban de las complejas interpretaciones de la ley religiosa y discutían los diferentes significados de las frases árabes. Hussein les preguntó cómo habían desarrollado tal conocimiento y sofisticación. Le dijeron que habían pasado muchos años estudiando en las grandes academias religiosas de Estambul.

A la mañana siguiente, después de la noche de boda, Hussein le dijo a su esposa: “Tengo veinte años y siento que no sé nada de verdadera importancia. Deseo ir a Estambul y convertirme en un erudito. Por favor, cuida de nuestra granja y de mis padres mientras estoy fuera. Volveré tan pronto como pueda ser un erudito”.

Hussein se fue a Estambul, que estaba a muchas semanas de viaje. Pasó los siguientes treinta años estudiando, yendo de un maestro a otro en búsqueda de conocimiento. Al llegar a los cincuenta años, Hussein partió finalmente a su pueblo natal, vestido con la ropa de un erudito del más alto rango.

En el camino a casa, se detuvo en un pueblo pequeño, aproximadamente a un día de distancia de su hogar. Los aldeanos estaban emocionados al encontrar un hombre de conocimiento entre ellos y le pidieron que pronunciara un pequeño sermón luego de la oración. Todos estaban encantados de escuchar sus sabias palabras, aunque no comprendieran la mayor parte de sus comentarios eruditos. Después, varios aldeanos se le acercaron y le invitaron a quedarse con ellos esa noche. El primer hombre que había hecho el ofrecimiento insistió en que el derecho era suyo y Hussein estuvo de acuerdo en quedarse con él.

Después de la cena, el aldeano le preguntó a su huésped cómo había llegado a ser un erudito. Hussein le contó la historia de su vida, cómo había dejado su casa el día después de su boda para ir a Estambul y llegar a ser un erudito. Recordó que se había ido a los veinte años y ahora volvía a la edad de cincuenta. Sus ojos se llenaban de lágrimas pensando en su familia y amigos que había dejado por tanto tiempo.

El aldeano dijo: “¿Puedo hacerte una pregunta?
“Desde luego, pregunta lo que quieras”, respondió Hussein.
“¿Cuál es el principio de la sabiduría?”.
“El principio de la sabiduría es pedir la ayuda de Dios en todo”.
“No, ese no es el principio de la sabiduría”, dijo el aldeano.
Hussein replicó: “Entonces es decir, En el Nombre de Dios, el Misericordioso, el Compasivo, antes de cada actividad”.
“No, tampoco es eso”.
Hussein mencionó todas las respuestas eruditas que había aprendido en los últimos treinta años, pero el aldeano se negó a aceptar ninguna de ellas como la respuesta correcta. Finalmente se rindió y le preguntó a su anfitrión si él lo sabía. El hombre asintió y Hussein le rogó que le enseñara el principio de la sabiduría.

El aldeano dijo: “No te puedo enseñar en una noche lo que no has sido capaz de encontrar en estos treinta años de estudios. Eres un hombre sincero e inteligente. Estoy seguro de que te puedo enseñar el principio de la sabiduría en un año. Los hay que nunca pueden aprenderlo, por mucho que lo intenten”. Así que Hussein acordó en quedarse un año con el hombre para llegar a aprender el principio de la sabiduría.

Al día siguiente, el aldeano llevó a Hussein al campo. Trabajaron tan duramente que aquella noche Hussein terminó totalmente rendido. Esto continuó durante todo un año. Hussein nunca había trabajado tan duramente en su vida, pero lo soportó todo con el propósito de aprender el principio de la sabiduría. Sin embargo, cuando le preguntaba a su anfitrión, el aldeano siempre le decía que esperara.

Al fin, el año se terminó. Cuando volvieron a la casa, Hussein le pidió al aldeano que le enseñara el principio de la sabiduría de una vez por todas. El lugareño respondió que se lo enseñaría a la mañana siguiente. “¿Tan corto es?”, estalló Hussein. “El decirlo es corto, pero no el entenderlo”.

A la mañana siguiente, después del desayuno, el aldeano le pidió a su mujer que preparase una bolsa de comida para su invitado de honor, con pan fresco para el viaje, fruta y carne.
“¡Olvídate de la comida y dime cuál es el principio de la sabiduría!”, gritó Hussein.
“Ten paciencia”, dijo el aldeano, que continuó haciendo los preparativos para la partida de su huésped.

“No intentes engañarme”, dijo Hussein. “Me he pasado un año trabajando como un burro tan sólo para aprender el principio de la sabiduría. ¿Cuál es?”.
“Paciencia”, dijo el aldeano.

“No, no me hagas esperar más”, gritó Hussein, “me lo tienes que decir ahora”.
El aldeano se volvió hacia su huésped y le dijo con la mayor seriedad: “El principio de la sabiduría es la paciencia”.

Hussein se puso furioso. “Me has tomado por tonto y te has aprovechado de mí. ¡Puedo recitar volúmenes enteros sobre el tema de la paciencia! ¡Conozco cada verso del Sagrado Corán en donde se menciona la paciencia!”.

El aldeano respondió: “Cuando hace un año te pregunté cuál era el principio de la sabiduría, no fuiste capaz de contestar. Y cuando te pregunté si estabas dispuesto a pasar un año conmigo para aprender la respuesta, estuviste de acuerdo. Hace un año, no eras capaz de comprender la respuesta. Durante todo este tiempo te he enseñado la paciencia y la verdad es que tienes que ser paciente para aprender cualquier cosa importante. Has experimentado la paciencia, y ese es el verdadero aprendizaje”.

“Un erudito lleno de sabiduría sin digerir, que no ha aprendido a aplicar lo que sabe a su propia vida, es simplemente como un burro transportando una carga de libros. Los libros no han hecho nada por el burro, y tu estallido muestra que todo tu aprendizaje no ha servido de nada”.

“El aprender muchas cosas y luego enseñarlas sin haberlas puesto en práctica causa un perjuicio terrible a los demás. Cuando la gente te escuche recitar las palabras de los grandes profetas y santos sobre la fe y la caridad y luego vean que tu mismo prescindes de estas cualidades, verán que eres un mentiroso. Y peor todavía, pueden llegar a no creer en esas verdades divinas de las que hablas. ¿Cuál crees que sería tu recompensa si aquellos a los que intentas enseñar, al final perdieran su fe porque tus acciones no estaban de acuerdo con tus palabras?”.

“Por eso es tan importante tu estudio de la paciencia. Un auténtico erudito es aquel que pone en práctica lo que sabe. Sin esto, solamente hay falsedad. Así que vuelve a casa y comparte tu sabiduría con tus vecinos, pero nunca te olvides de aplicar en tu propia vida lo que has aprendido en tus estudios”.

Este no era un aldeano corriente. Era un maestro de verdad, un santo que enseñaba las verdades más profundas a aquellos que fueran capaces de aprenderlas. A través de él, Hussein fue capaz de empezar a asimilar sus treinta años de estudios.

Hussein caminaba lentamente de vuelta a su ciudad natal, meditando sobre lo que había escuchado aquella mañana. Cuando llegó a su antigua casa era ya de noche. Al mirar por la ventana, vio como su mujer abrazaba y acariciaba el pelo de un joven. En un primer momento se quedó atónito, mas luego se enfureció al ver que su mujer había tomado a otro hombre durante su ausencia. Hussein sacó la pistola que había comprado en Estambul para protegerse de los bandidos en el largo viaje a casa. Cuando estaba a punto de matar a la pareja, recordó su lección de un año de paciencia. Quitar la vida no era una cosa insignificante.

Hussein decidió enterarse bien de todos los hechos antes de actuar. Se fue a la mezquita del pueblo, donde toda la gente empezaba a reunirse para la oración de la noche. Todos los aldeanos quedaron impresionados con sus vestiduras de erudito y le trataron con gran respeto. Nadie le reconoció y Hussein empezó a hacer preguntas acerca de sus antiguos vecinos y amigos. Muchos de los que eran mayores que él se habían muerto. Casi todos sus amigos eran abuelos.

Entonces preguntó: “¿Y qué pasó con aquel hombre llamado Hussein, que hace años se fue del pueblo para ir a Estambul? Uno de los vecinos respondió: “No hemos oído de él en más de treinta años. Su mujer tuvo grandes dificultades cuándo él se fue, al día siguiente de la boda. Se había quedado embarazada aquella noche y tuvo que trabajar mucho durante años para criar a su hijo ella sola. Sin saber lo que le había pasado a su marido, sin saber si iba a volver o no, educó a su hijo para ser un hombre erudito, lo mismo que había querido su esposo. Ahora, él es nuestro imán y maestro.


Está a punto de venir para dirigir las oraciones nocturnas. Hussein estaba profundamente conmovido con esta narración. Empezó a llorar al pensar en los esfuerzos de su mujer y el hijo que ni siquiera había llegado a conocer. Justo entonces, entró en la sala un joven, hermoso y radiante, vestido con las ropas de un imán. Era el mismo hombre que Hussein había visto en su casa. Después de la oración, Hussein se volvió hacia el pueblo de su maestro y se postró con profunda humildad: “Miles de gracias y miles de bendiciones para ti, mi maestro incomparable”. Cuando los aldeanos le preguntaron que significaba aquel extraño comportamiento, les contó toda la historia, que él era aquel Hussein que había salido de su pueblo treinta años antes en búsqueda de sabiduría, y les relató cómo había pasado un año aprendiendo la paciencia, y cómo aquellas enseñanzas habían evitado una terrible catástrofe. Abrazó a su hijo y los dos volvieron juntos a casa.

lunes, 26 de abril de 2010

Reflexión

"Y si alguno de vosotros tiene falta de Sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche. Le será dada".
"Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra":
Santiago 1: 5-6

Sufismo



¿Temes lo que puede traerte
el mañana?
No te adhieras a nada,
no interrogues a los libros ni a tu prójimo.
Ten confianza; de otro modo,
el infortunio no dejará de justificar tus aprehensiones.

No te preocupes por el ayer:
ha pasado...
No te angusties por el mañana:
aún no llega...
Vive, pues, sin nostalgia ni esperanza:
tu única posesión es el instante.»

Omar Khayam

miércoles, 7 de abril de 2010

TEMPLARIOS!!!


El Temple desea conseguir la Sinarquía de todos los pueblos; es decir el gobierno con Dios de un solo pueblo sin fronteras, sin ritos y sin separaciones culturales y doctrinales.

Nuestra misión inmediata puede parecer la guerra, pero nuestra contienda está dirigida a la justicia de cada hombre con independencia de su credo o filosofía particular. Combatimos la injusticia o los intereses particulares, pero deseamos ardientemente la paz del cuerpo y del espíritu.

Un Caballero es ante todo un servidor de los valores de la Orden bajo la obediencia, la castidad, la pobreza, y tenemos como meta fundamental el conquistar esta Sinarquía que propicie el Reino de Dios sobre la Tierra bajo un solo principio universal. El Sol que ves en el centro es el exponente de esa unidad.

Todos los pueblos de la Tierra han adorado al Sol, y los cristianos asimismo llamamos a Jesús "el Verbo Solar Cristo" o máxima expresión de la luz. el Maestro dijo "Yo soy la luz del mundo"

Nada podría vivir sin el Sol, y es más legítimo adorar a un Dios que nos da vida y calor que a las imágenes frías que cuelgan de los templos. En el Sol hay tres niveles básicos: el físico, el psíquico y el espiritual. Igualmente en el sello de nuestra Orden existe expresada esa trinidad: los dos caballeros sobre un solo caballo. Quiere esto representar que sobre el cuerpo, que es el caballo, cabalgan el alma y el espíritu, que son los Caballeros. Tal y como refleja la Escritura, nosotros los hombres somos Dioses al igual que el Padre. Es por esto que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo es una trinidad perfecta en el hombre y sobre esta trinidad se asienta todo el orbe católico y las otras religiones.

martes, 23 de febrero de 2010

" Entre mas te eduques, entre mas entiendas de donde vienen las cosas... cuando todo se torma mas obvio o evidente, empiezas a ver mentiras en todos lados. ...
Jordan Maxwell

jueves, 18 de febrero de 2010

No sabemos nada...

No sabemos nada es la cuestión en cuestión.

En mi dedicación a la meditación y a la oración

no busco explicación, sólo mi salvación.

El que tenga ojos, que vea

el que tenga oído escuche

el que no pueda encontrar la paz

que luche.

Todos somos útiles

tú tienes que encontrar tu razón.

Empieza en ti la revolución

usa tu inteligencia y tu corazón

Simbología de la imagen de la Virgen de Guadalupe

La Virgen es una "escritura jeroglífica" un catecismo especial, para que sus recién adoptados hijos fácilmente la entendieran. Este hecho es muy natural puesto que los nativos Mexicanos no podían todavía leer el castellano.

  • Toda la Virgen tiene por respaldo el sol, que hermosamente la rodea, despidiendo 129 rayos, unos un tanto serpeados y los otros rectos. Dispuestos alternativamente 62 por el lado derecho y 77 por el izquierdo.
  • Sirve de fondo al sol; el campo que se deja ver entre los rayos y que en el contorno de la Imagen es tan blanco, semeja una nube. Los aztecas adoraban al sol, Tonatiuh, y le agradecían sus rayos ardientes y vitales, ofreciéndole lo más precioso que el hombre posee, el CORAZÓN, para que continuara su ciclo diario y el mundo no pereciera. Pero cuando miraron la Imagen de la Virgen y vieron que estaba delante del sol, y su cuerpo humano lo tapaba dejando sólo visibles sus rayos, se dieron cuenta de que los seres humanos valen más que el sol, y que el sol no era un dios.
  • Está pisando una luna negra en cuarto creciente, que simboliza al maligno. Además, éste era uno de los ideogramas para representar a Quetzalcóatl, la serpiente emplumada. Ídolo al que adoraban con una religión de temor y al que aplacaban ofreciéndole sacrificios humanos. Esto les revelaba que Nuestra Señora era más poderosa que su dios - serpiente. El sentirse libres de la obligación de sacrificar seres humanos fue también factor importante para su conversión.
  • Sobre su cabeza, inclinada hacia la derecha y encima, sobre su manto, está una corona de diez rayos o puntas de oro
  • El rostro de la Imagen no tiene los rasgos de una nativa mexicana o de una española, sino de una mestiza. Su tez "morenita", sus mejillas sonrosadas, están anunciando la parición de una nueva raza formada por la mezcla de mexicanos y españoles. Su faz mestiza profetiza la unión de las dos razas.
  • Sus ojos, muy vivos, ojos con todas las características de los ojos humanos. Nuestro Señor grabó el retrato de María con tal fidelidad que hasta en los pequeños reflejos de sus ojos quedaron retratados Juan Diego y las otras personas que estaban ante Ella en ese momento.
  • La luz o la parte más iluminada es el vientre, pues se presenta como una mujer embarazada: Jesús está por nacer; viene la Reina del Cielo a dar a luz a Jesús en México.
  • La cinta negra alrededor de la cintura es una prenda que usaban las mujeres aztecas cuando estaban embarazadas
  • Nuestra Señora luce sólo una joya: sobre su cuello lleva un broche dorado que tiene una cruz negra en el centro. La misma que vio la Princesa Papantzin en el ángel y en los barcos de Hernán Cortés. Esto enseñaba a los aztecas que Ella, Cortés y los misioneros, profesaban la misma religión. Y aquí encontraron una razón poderosa para aceptar la fe católica que los misioneros les predicaban.
  • La hermosa Señora tiene manos gentiles, bellísimas y se nota enseguida que no es una diosa, porque las lleva juntas en actitud de oración, mientras que su cabeza inclinada, hace reverencia a Alguien superior; al Señor Creador del mundo, el Todopoderoso, que es su Hijo.
  • Junto al vientre de la Madre resalta la "única flor de cuatro pétalos" (en todo el vestido es singular esa flor), la cual hace referencia al centro del universo, la flor de la vida.
  • El manto sienta bien en su cabeza y nada cubre su rostro y cae hasta los pies, ciñéndose un poco por en medio; tiene toda su franja dorada, que es algo ancha, y estrellas de oro por doquier, las cuales son 46, repartidas 22 en el lado derecho y 24 en el izquierdo, formando una cruz cada cuatro de ellas. Es de color azul verde claro. A los aztecas este color, y el filo dorado del contorno, les hablaban de su linaje real.
  • Abajo un ángel sostiene sus vestiduras, para indicarnos su procedencia celestial. Este ángel se muestra muy contento de transportar a la Madre del Cielo; el ángel luce como si se asomara de entre las nubes que forman el contorno de la Imagen y sostiene con una mano la extremidad del manto y con la otra mano la túnica, que en largos pliegues cae sobre los pies.
  • Después de muchas guerras, los aztecas terminaron, en 1440 de construir en el Tepeyac una pirámide para dar culto a la madre de los dioses, Tonantzin. Más de 90 años duró el culto a esa diosa de la discordia, y en su pirámide fueron sacrificados cientos de personas. La Virgen de Guadalupe eligió el Tepeyac, para dar a entender que Ella es la Madre del Dios verdadero.