PRIORATO TEMPLARIO DE MÉXICO

PRIORATO TEMPLARIO DE MÉXICO

COMUNICADO ESPECIAL DEL PRIORATO MAGISTRAL DE MÉXICO, (SMOTH-MIT)


La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo del Templo de Jerusalem en México, los verdaderos Caballeros Templarios en México bajo la Obediencia SMOTH-MIT (Supremus Ordo Militaris Templi Hierosolymitani - Maestrazgo Internacional Templario, con sede en Palma de Mallorca, España), rechazamos cualquier tipo de violencia, desmarcándonos de los asesinatos, atentados y actuaciones de esos denominados "Caballeros Templarios", que sin serlo, atemorizan desde el estado de Michoacán intentando implicar a la Orden del Temple en sus actividades delictivas, hechos que condenamos enérgicamente, queriendo dejar claro a la opinión pública que la Orden del Temple y más concretamente la SMOTH - MIT mexicana tenga algo que ver con los citados hechos.



Nos mantenemos como siempre al lado de las instituciones de la República Méxicana y nos ponemos a disposición de las autoridades en lo que fuera necesario para terminar con esta lamentable situación que pudiera levantar equívocos que bien pudieran ocasionar daños no deseados a personas dedicadas en cuerpo y alma a la ayuda a sus semejantes.








miércoles, 1 de diciembre de 2010

EL MUNDO DE SOFIA

jueves, 7 de octubre de 2010

Analogia

Jesús El Cristo dijo:

Ama a tu prójimo como a ti mismo.

Y dijeron los mayas:
Si tú eres mi otro yo
y yo te estoy queriendo en mí,
déjame que te quiera
para quererme yo en ti.

Todas las substancias
se componen de 4 elementos
Tierra, Aire, Agua y Fuego
Hay dos fuerzas que las unen o las separan
EL AMOR Y EL ODIO...

martes, 28 de septiembre de 2010

Miguel Angel

Así como al esculpir aparece lentamente
en el interior de una roca el fondo de
una figura viva que crece tanto más cuanta
más piedra se elimina, así es indicio de
un buen hacer que el alma aparezca trémula
oculta bajo esta superficie, esta naturaleza
pétrea de la propia carne. Sólo tu puedes
liberarme de estas caras exteriores;
a mí me faltan la voluntad y la fuerza
para combatirlas.


-Miguel Ángel

martes, 21 de septiembre de 2010

DIOS

"Dicen que no comprendo Tu Existencia,
que el fuego de los réprobos me quema,
que mi lengua sin cesar blasfema
y que no entiendo la pálabra DIOS.

Dicen que no Te busco ni Te imploro
Ni Tus Grandezas infinitas veo,
Dicen que tengo el corazón de ateo
Y que mi labio te maldice. NO!

El Universo es el augusto templo
donde te encuentra absorta la mirada,
el Sol es una lámpara colgada
que derrama su luz sobre Tu altar.

Allí te adoro yo porque Tu Nombre
entre los astros fulgurante brilla
y en espíritu doblo la rodilla
adorando en silencio Tu Bondad.

El aire que la atmósfera embalsama,
la savia que los seres acrecienta
y el fuego que los mundos alimenta
Tu Excelso Nombre proclamando están.

Eres la Voluntad Inquebrantable,
el Bien Eterno, la Virtud Potente,
de la Verdad inagotable fuente
porque eres la Razón Universal.

En su terrible estupidez el hombre
se forja un Dios indigno de alabanza,
ebrio de odio, cólera y venganza,
terrible y sanguinario como él.

Otras veces se finge en su locura
un Dios afeminado que se esconde,
que a la voz del creyente no responde
si en su altar no hay encajes y oropel.

Eso no es Dios! El Dios en quien yo creo
tener no puede la ambición del oro,
El Dios Bondad, el Dios a quien yo adoro
No cambia Sus Bondades por metal!"

Su Espíritu gigante no se oculta
En el recinto estrecho de un sagrario;
El Universo entero es Su Santuario
Pues es la Providencia Universal.
Interna Voz, Inagotable Fuente,
Fecunda Luz, Vivificante Esencia,
La base de Tu Templo es la conciencia
Y Tu Gran Sacerdote es el Amor.

Yo sé que existes Inmutable, Grande,
Yo en Tus Bondades infinitas creo
Pues en la tierra y en los cielos veo
Resplandecer esta palabra: DIOS!"

Bellísimo verso de Antonio Machado

"Anoche cuando dormía
Soñé, curiosa ilusión,
Que un ardiente sol lucía
Dentro de mi corazón.
.....................
Anoche cuando dormía
Soñé, curiosa ilusión,
Que era a Dios a quien tenía
Dentro de mi corazón".

domingo, 19 de septiembre de 2010

Entrevista a Francisco Martín Moreno





miércoles, 15 de septiembre de 2010

Ni Revolucion, Ni Independencia 2010



miércoles, 18 de agosto de 2010

La Sabiduría del hombre...


"
El astro está sometido al sabio, ha de regirse por él, y no él por el astro. El astro sólo rige, gobierna, coacciona y fuerza al hombre que aún posee en si una fuerte naturaleza animal, y que no puede hacer mas que seguirla –como el ladrón no puede rehuir a los galgos, el asesino a la rueda del tormento, el pescador a los peces, el pajarero a los pájaros o el cazador a la caza-.
Pero ello se debe a que un hombre así no se conoce a sí mismo y no sabe utilizar las energías que yacen ocultas en él, y no sabe que también lleva el astro en sí, que es el Microcosmos y guarda en sí todo el firmamento con todas sus potencias. Por eso con razón puede ser llamado necio y tonto y ha de estar sometido en dura esclavitud a todo lo terreno y mortal".

viernes, 30 de julio de 2010

¿Que cuantos años tengo?

Frecuentemente me preguntan que cuántos años tengo...
¡Qué importa éso!
Tengo la edad que quiero y siento. La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso. Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido.

Tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de la convicción de mis deseos.

¡Qué importa cuántos años tengo! No quiero pensar en ello.

Unos dicen que ya soy viejo y otros que estoy en el apogeo.

Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice, sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte.

Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso, para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos, rectificar caminos y atesorar éxitos.

Ahora no tienen porqué decir: Eres muy joven... no lo lograrás.

Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, pero con el interés de seguir creciendo. Tengo los años en que los sueños se empiezan a acariciar con los dedos, y las ilusiones se convierten en esperanza.

Tengo los años en que el amor, a veces es una loca llamarada, ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada.

Y otras un remanso de paz, como el atardecer en la playa.

¿Qué cuántos años tengo? No necesito con un número marcar, pues mis anhelos alcanzados, mis triunfos obtenidos, las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones rotas...

Valen mucho más que eso.

¡Qué importa si cumplo veinte, cuarenta, o sesenta!

Lo que importa es la edad que siento.

Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.

Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquirida y la fuerza de mis anhelos.

¿Qué cuantos años tengo? ¡Eso a quién le importa!

Tengo los años necesarios para perder el miedo y hacer lo que quiero y siento.


JOSÉ SARAMAGO

jueves, 8 de julio de 2010

El coche de tu vida...

Cuando conduzco el coche, me molesta que quien está junto a
mi, me diga que camino tomar, que me detenga o ¡cuidado! Yo
soy el conductor. Yo se porque hago lo que hago. Y el
conductor es el único que lo sabe. Nunca hago caso de quien
quiere decirme como manejar, porque por eso pasan accidentes.

Escuché que le respondía un hombre a su amiga, cuando esta
le platicó que su hija conducía un coche, y le dijo que
acelerara para evitar un trailer. Su hija le hizo caso, pero
no alcanzó a pasarlo. El trailer se llevó el coche.

Afortunadamente viven para contarlo.
Como un rayo, comparé las similitudes que tiene este ejemplo
con nuestra vida.

Nuestro coche se llama vida y el Ser Supremo ha sido lo
suficientemente generoso, como para darnos a cada quien un
coche propio.
Todos somos los conductores de nuestra propia vida.
Desafortunadamente, muchos no asumen esa responsabilidad.

Son conductores miedosos, que les gusta preguntar a cuanto
tripulante tienen, que deben hacer.

Y como resultado, tienen accidentes o no están satisfechos
con su vida. ¿Por qué siguen escuchando los consejos de
otros, cuando no están satisfecho con los resultados?

Simple. Es más fácil culpar a otros de sus fracasos, que ser
responsables de sus decisiones.

Es el caso de la chica que le pregunta a la mamá ¿Qué debo
estudiar?
O el caso del chico que pregunta ¿Cuál carrera da más dinero?
Porque el precio de seguir los impulsos de tu corazón, de
tomar tus propias decisiones, es la posibilidad de fracasar.

Nadie puede esperar tener éxito en lo que le gusta con tan
solo unos intentos. La historia está llena de hombres que
estuvieron peleando por sus ideas, y que después de fracasos
temporales, obtuvieron el éxito.
Aplicaron la persistencia en sus sueños.

La sensación de libertad, de asumir el control del volante
de tu vida, te dará una seguridad y energía interior que no
tiene precio.

Para un militar, su orgullo son las heridas de guerra. Y
para el hombre de negocios, platicar de sus fracasos, antes
de alcanzar la cima.
Aunque las derrotas temporales te causen dolor cuando sean
cosa del pasado, te divertirá recordarlas. Le dará más valor
a tu éxito.

Detén a esa persona mata pasiones, y no la escuches cuando
quiera dirigir el coche de tu vida, a una velocidad
diferente a la que tú lo haces.
El no conoce porqué haces lo que haces. No conoce tu vida,
como tú la conoces.

El no comprende tus sueños y motivos.
Finalmente, él en sus consejos, proyecta lo que él es. Lo
que el hace. Lo que haría en tu lugar. Y si es un mediocre,
y le haces caso? vas a acabar siendo un mediocre también.
Observa que las personas que han tenido éxito, primero se
escuchan a sí mismas. Fueron tercas en escucharse primero a
ellas mismas, antes que a los demás.

¿Que consejo te puedo dar? Hay dos frases que me encantan:
“Caminante no hay camino, se hace camino al andar” de
Machado, y “Try hard enough” de Malcolm Forbes, esto es:
sigue intentando hasta que tengas éxito.

Recordando mi vida, veo que las actividades en que he tenido
más éxito, son en las que he aplicado estas dos frases. Y
añade otro ingrediente: la esperanza.

En lo que más he tenido éxito, siempre hubo un momento en el
que tuve un fracaso tan doloroso, que se abrían ante mis dos
caminos: seguir adelante a pesar de que parecía que no lo
lograría, o resignarme.

Al tomar el camino de seguir adelante ¡lo logré! Te confieso
que ya no creía en mí. Pero tenía la esperanza de lograrlo.
Y la esperanza, transformó en realidad mis sueños.

También, hubo momentos en los que elegí el camino de la
resignación. Me excusé ante mi mismo con mil pretextos de
porque había fracasado. Pero no dejo de pensar que pude
haber elegido la otra vereda y que pude haber tenido éxito.

La esperanza debes mezclarla con la persistencia también. Tu
Breve Espacio, es fruto de la esperanza y persistencia
combinadas.
La fe en un Ser Supremo también ha sido muy importante para
mí. Me ha dado la paz y serenidad necesarias cuando parece
que mi mundo se voltea de cabeza.

Te invito a que experimentes la emoción de conducir el coche
de tu vida.
Disfrútalo a tu ritmo, a tu manera ¡Y condúcelo hasta las
estrellas!
¡Suerte!

Kuwada y los Kata


Dice la leyenda que hubo una vez un hombre el cual había comenzado su entrenamiento en las artes marciales con el deseo de ser temido por todos los hombres. Para su sorpresa, pronto descubrió que no existían atajos en su camino desde principiante a maestro, por lo que desanimado por el entrenamiento incesante de kata, Kuwada le preguntó a su sensei, ¿Cuando aprenderemos alguna otra cosa? He estado aquí bastante tiempo y es kata, kata, kata todos los días?
Cuando su sensei no le respondió, Kuwada fue donde el asistente del maestro y le hizo la misma pregunta. Este le respondió: El entrenamiento de kata es para pulir la mente. Es mejor rasurar tu mente que tu cabeza. ¿Entiendes?
Kuwada no entendió y en protesta dejó el dojo, embarcándose en una notoria carrera como el mejor luchador callejero en Shuri. Era duro, sin duda. “Una pelea por noche”, era su dicho, siempre alardeaba “no le temo a ningún hombre viviente.”
Una noche, Kuwada vio a un extraño caminando calmadamente siguiendo una pared de rocas. Kuwada se irritó al ver tal compostura en otra persona. Corrió rápidamente al cruce de camino y esperó a que pasara el hombre. Cuando lo hizo, Kuwada saltó y le tiró un golpe de puño, pero el hombre esquivó el golpe y le tomó el brazo. A medida que tiraba a Kuwada hacia él, lo miraba fijamente a los ojos. Kuwada trató de zafarse, pero no pudo. Por primera vez en su vida Kuwada sintió una sensación extraña, miedo a la derrota.
Cuando el hombre lo soltó, Kuwada corrió, pero miró por sobre su hombro para ver al hombre caminando calmadamente como si nada hubiese sucedido. Kuwada averiguó posteriormente que aquel hombre era un maestro de kata, un artista marcial que nunca en su vida había peleado.
Aquel que se domina a sí mismo es el más grandioso de los guerreros.

lunes, 21 de junio de 2010

El Anciano, El niño y el Burro


Un abuelo y su nieto emprendieron un viaje y se hicieron acompañar por un burro que les hiciera más liviano el recorrido. El niño iba sobre el burro y el abuelo caminaba al lado del animal.
Cuando pasaron por un pueblo, los lugareños empezaron a exclamar:
- ¡Qué vergüenza! ¡Lo que hay que ver! El pobre anciano debe ir a pie, mientras el niño lo hace sobre el burro. ¡Es inadmisible!
Ante tales comentarios el niño se sintió mal y decidió que el abuelo fuera sobre el burro y el a pie.
Pasaron por otro pueblo y los habitantes del mismo, al verlos pasar, dijeron:
- ¡Qué falta de caridad! ¡Es inexcusable! El hombre cómodamente viajando sobre el burro y el niñito va a pie.
El abuelo y el niño optaron por subirse al burro y al pasar por una aldea, los aldeanos empezaron a increparles:
- ¡Son unas malas personas! ¡Qué crueldad! ¡Pobre burro! ¡Los dos subidos sobre él! ¡Merecen que les diéramos una paliza!
Entonces el abuelo y el nieto decidieron caminar junto al animal, sin montarlo. A pasarpor otro pueblo, la gente se burló de ellos:
- ¡Qué par de tontos! ¡Vaya de retrasados! ¡Tienen un burro y van a pie! Son estúpidos donde los veas.
Mientras los tres seguían impasibles su camino, el anciano le dijo al muchacho:
- Querido nieto, ¡ojala las personas fueran tan fieles y bondadosas como este animal que nos acompaña! Pero saca de esto una lección para tu vida: siempre habrá gente desaprensiva que nos criticará por no darles el gusto de hacer lo que ellos jamás harán.

domingo, 13 de junio de 2010

El TRIPLE FILTRO DE SÓCRATES


En la antigua Grecia, Sócrates fue famoso por su sabiduría y por el gran respeto que profesaba a todos. Un día un conocido se encontró con el gran filósofo y le dijo:

- ¿Sabes lo que escuché acerca de tu amigo?
- Espera un minuto - replicó Sócrates. Antes de decirme nada quisiera que pasaras un pequeño examen. Yo lo llamo el examen del triple filtro.
- ¿Triple filtro?
-Correcto -continuó Sócrates. Antes de que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea filtrar tres veces lo que vas a decir. Es por eso que lo llamo el examen del triple filtro. El primer filtro es la verdad. ¿Estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?
- No -dijo el hombre-, realmente solo escuché sobre eso y...
- Bien -dijo Sócrates. Entonces realmente no sabes si es cierto o no.

- Ahora permíteme aplicar el segundo filtro, el filtro de la bondad. ¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?
- No, por el contrario...
- Entonces, deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto.

Pero podría querer escucharlo porque queda el tercer filtro que es el de la utilidad.
¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo?
- No, la verdad que no.
- Bien -concluyó Sócrates-, si lo que deseas decirme no es cierto, ni bueno, e incluso no es útil ¿para qué querría saberlo?

jueves, 13 de mayo de 2010

SUEÑOS

“Preferimos creer lo que sentimos
pues enfrentar la realidad no osamos
Siempre el alma encierra ideales vanos
y a esos sueños la vida conducimos.
Obstáculos humanos y divinos
en nuestro sendero tropezamos
y aquello que en lo íntimo sufrimos
nunca es aquello que mostramos.
Más, tal vez, si esto consiguiéramos,
del vivir seríamos los amos
pues a la debilidad nos impusiéramos.
Y al poder ser nosotros, muy ufanos,
mañana desde el cielo miraríamos
las cumbres que hoy no alcanzamos.”


Dr. Carlos Raitzin

jueves, 29 de abril de 2010

CUANTINCHAN PUEBLA MEX

Convento franciscano de los siglo XVI - XVII del valle de Puebla, México.







miércoles, 28 de abril de 2010

"La paciencia"


Esta es una gran historia que nuestro Excelentísimo Señor Fr.+++ Anselmo de Crespi, Gran Prior de España y Legado Magistral para Europa, ha compartido con nosotros, agradezco infinitamente su preocupación y su siempre guía, gracias compartir vuestros conocimientos con todos nosotros, y en especial un gran agradecimiento por parte de este humilde servidor, quedo de vosotros +Hermano, FTAT. NND.

“LA PACIENCIA”

En un pequeño pueblo de Turquía, un hombre llamado Hussien se casó con la hija de su vecino. En la fiesta de la boda, Hussein se quedó fascinado por la conversación de dos religiosos eruditos que habían sido invitados a venir y oficiar la ceremonia. Aquellos hombres citaban de memoria largos pasajes del Sagrado Corán; trataban de las complejas interpretaciones de la ley religiosa y discutían los diferentes significados de las frases árabes. Hussein les preguntó cómo habían desarrollado tal conocimiento y sofisticación. Le dijeron que habían pasado muchos años estudiando en las grandes academias religiosas de Estambul.

A la mañana siguiente, después de la noche de boda, Hussein le dijo a su esposa: “Tengo veinte años y siento que no sé nada de verdadera importancia. Deseo ir a Estambul y convertirme en un erudito. Por favor, cuida de nuestra granja y de mis padres mientras estoy fuera. Volveré tan pronto como pueda ser un erudito”.

Hussein se fue a Estambul, que estaba a muchas semanas de viaje. Pasó los siguientes treinta años estudiando, yendo de un maestro a otro en búsqueda de conocimiento. Al llegar a los cincuenta años, Hussein partió finalmente a su pueblo natal, vestido con la ropa de un erudito del más alto rango.

En el camino a casa, se detuvo en un pueblo pequeño, aproximadamente a un día de distancia de su hogar. Los aldeanos estaban emocionados al encontrar un hombre de conocimiento entre ellos y le pidieron que pronunciara un pequeño sermón luego de la oración. Todos estaban encantados de escuchar sus sabias palabras, aunque no comprendieran la mayor parte de sus comentarios eruditos. Después, varios aldeanos se le acercaron y le invitaron a quedarse con ellos esa noche. El primer hombre que había hecho el ofrecimiento insistió en que el derecho era suyo y Hussein estuvo de acuerdo en quedarse con él.

Después de la cena, el aldeano le preguntó a su huésped cómo había llegado a ser un erudito. Hussein le contó la historia de su vida, cómo había dejado su casa el día después de su boda para ir a Estambul y llegar a ser un erudito. Recordó que se había ido a los veinte años y ahora volvía a la edad de cincuenta. Sus ojos se llenaban de lágrimas pensando en su familia y amigos que había dejado por tanto tiempo.

El aldeano dijo: “¿Puedo hacerte una pregunta?
“Desde luego, pregunta lo que quieras”, respondió Hussein.
“¿Cuál es el principio de la sabiduría?”.
“El principio de la sabiduría es pedir la ayuda de Dios en todo”.
“No, ese no es el principio de la sabiduría”, dijo el aldeano.
Hussein replicó: “Entonces es decir, En el Nombre de Dios, el Misericordioso, el Compasivo, antes de cada actividad”.
“No, tampoco es eso”.
Hussein mencionó todas las respuestas eruditas que había aprendido en los últimos treinta años, pero el aldeano se negó a aceptar ninguna de ellas como la respuesta correcta. Finalmente se rindió y le preguntó a su anfitrión si él lo sabía. El hombre asintió y Hussein le rogó que le enseñara el principio de la sabiduría.

El aldeano dijo: “No te puedo enseñar en una noche lo que no has sido capaz de encontrar en estos treinta años de estudios. Eres un hombre sincero e inteligente. Estoy seguro de que te puedo enseñar el principio de la sabiduría en un año. Los hay que nunca pueden aprenderlo, por mucho que lo intenten”. Así que Hussein acordó en quedarse un año con el hombre para llegar a aprender el principio de la sabiduría.

Al día siguiente, el aldeano llevó a Hussein al campo. Trabajaron tan duramente que aquella noche Hussein terminó totalmente rendido. Esto continuó durante todo un año. Hussein nunca había trabajado tan duramente en su vida, pero lo soportó todo con el propósito de aprender el principio de la sabiduría. Sin embargo, cuando le preguntaba a su anfitrión, el aldeano siempre le decía que esperara.

Al fin, el año se terminó. Cuando volvieron a la casa, Hussein le pidió al aldeano que le enseñara el principio de la sabiduría de una vez por todas. El lugareño respondió que se lo enseñaría a la mañana siguiente. “¿Tan corto es?”, estalló Hussein. “El decirlo es corto, pero no el entenderlo”.

A la mañana siguiente, después del desayuno, el aldeano le pidió a su mujer que preparase una bolsa de comida para su invitado de honor, con pan fresco para el viaje, fruta y carne.
“¡Olvídate de la comida y dime cuál es el principio de la sabiduría!”, gritó Hussein.
“Ten paciencia”, dijo el aldeano, que continuó haciendo los preparativos para la partida de su huésped.

“No intentes engañarme”, dijo Hussein. “Me he pasado un año trabajando como un burro tan sólo para aprender el principio de la sabiduría. ¿Cuál es?”.
“Paciencia”, dijo el aldeano.

“No, no me hagas esperar más”, gritó Hussein, “me lo tienes que decir ahora”.
El aldeano se volvió hacia su huésped y le dijo con la mayor seriedad: “El principio de la sabiduría es la paciencia”.

Hussein se puso furioso. “Me has tomado por tonto y te has aprovechado de mí. ¡Puedo recitar volúmenes enteros sobre el tema de la paciencia! ¡Conozco cada verso del Sagrado Corán en donde se menciona la paciencia!”.

El aldeano respondió: “Cuando hace un año te pregunté cuál era el principio de la sabiduría, no fuiste capaz de contestar. Y cuando te pregunté si estabas dispuesto a pasar un año conmigo para aprender la respuesta, estuviste de acuerdo. Hace un año, no eras capaz de comprender la respuesta. Durante todo este tiempo te he enseñado la paciencia y la verdad es que tienes que ser paciente para aprender cualquier cosa importante. Has experimentado la paciencia, y ese es el verdadero aprendizaje”.

“Un erudito lleno de sabiduría sin digerir, que no ha aprendido a aplicar lo que sabe a su propia vida, es simplemente como un burro transportando una carga de libros. Los libros no han hecho nada por el burro, y tu estallido muestra que todo tu aprendizaje no ha servido de nada”.

“El aprender muchas cosas y luego enseñarlas sin haberlas puesto en práctica causa un perjuicio terrible a los demás. Cuando la gente te escuche recitar las palabras de los grandes profetas y santos sobre la fe y la caridad y luego vean que tu mismo prescindes de estas cualidades, verán que eres un mentiroso. Y peor todavía, pueden llegar a no creer en esas verdades divinas de las que hablas. ¿Cuál crees que sería tu recompensa si aquellos a los que intentas enseñar, al final perdieran su fe porque tus acciones no estaban de acuerdo con tus palabras?”.

“Por eso es tan importante tu estudio de la paciencia. Un auténtico erudito es aquel que pone en práctica lo que sabe. Sin esto, solamente hay falsedad. Así que vuelve a casa y comparte tu sabiduría con tus vecinos, pero nunca te olvides de aplicar en tu propia vida lo que has aprendido en tus estudios”.

Este no era un aldeano corriente. Era un maestro de verdad, un santo que enseñaba las verdades más profundas a aquellos que fueran capaces de aprenderlas. A través de él, Hussein fue capaz de empezar a asimilar sus treinta años de estudios.

Hussein caminaba lentamente de vuelta a su ciudad natal, meditando sobre lo que había escuchado aquella mañana. Cuando llegó a su antigua casa era ya de noche. Al mirar por la ventana, vio como su mujer abrazaba y acariciaba el pelo de un joven. En un primer momento se quedó atónito, mas luego se enfureció al ver que su mujer había tomado a otro hombre durante su ausencia. Hussein sacó la pistola que había comprado en Estambul para protegerse de los bandidos en el largo viaje a casa. Cuando estaba a punto de matar a la pareja, recordó su lección de un año de paciencia. Quitar la vida no era una cosa insignificante.

Hussein decidió enterarse bien de todos los hechos antes de actuar. Se fue a la mezquita del pueblo, donde toda la gente empezaba a reunirse para la oración de la noche. Todos los aldeanos quedaron impresionados con sus vestiduras de erudito y le trataron con gran respeto. Nadie le reconoció y Hussein empezó a hacer preguntas acerca de sus antiguos vecinos y amigos. Muchos de los que eran mayores que él se habían muerto. Casi todos sus amigos eran abuelos.

Entonces preguntó: “¿Y qué pasó con aquel hombre llamado Hussein, que hace años se fue del pueblo para ir a Estambul? Uno de los vecinos respondió: “No hemos oído de él en más de treinta años. Su mujer tuvo grandes dificultades cuándo él se fue, al día siguiente de la boda. Se había quedado embarazada aquella noche y tuvo que trabajar mucho durante años para criar a su hijo ella sola. Sin saber lo que le había pasado a su marido, sin saber si iba a volver o no, educó a su hijo para ser un hombre erudito, lo mismo que había querido su esposo. Ahora, él es nuestro imán y maestro.


Está a punto de venir para dirigir las oraciones nocturnas. Hussein estaba profundamente conmovido con esta narración. Empezó a llorar al pensar en los esfuerzos de su mujer y el hijo que ni siquiera había llegado a conocer. Justo entonces, entró en la sala un joven, hermoso y radiante, vestido con las ropas de un imán. Era el mismo hombre que Hussein había visto en su casa. Después de la oración, Hussein se volvió hacia el pueblo de su maestro y se postró con profunda humildad: “Miles de gracias y miles de bendiciones para ti, mi maestro incomparable”. Cuando los aldeanos le preguntaron que significaba aquel extraño comportamiento, les contó toda la historia, que él era aquel Hussein que había salido de su pueblo treinta años antes en búsqueda de sabiduría, y les relató cómo había pasado un año aprendiendo la paciencia, y cómo aquellas enseñanzas habían evitado una terrible catástrofe. Abrazó a su hijo y los dos volvieron juntos a casa.

lunes, 26 de abril de 2010

Reflexión

"Y si alguno de vosotros tiene falta de Sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche. Le será dada".
"Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra":
Santiago 1: 5-6

Sufismo



¿Temes lo que puede traerte
el mañana?
No te adhieras a nada,
no interrogues a los libros ni a tu prójimo.
Ten confianza; de otro modo,
el infortunio no dejará de justificar tus aprehensiones.

No te preocupes por el ayer:
ha pasado...
No te angusties por el mañana:
aún no llega...
Vive, pues, sin nostalgia ni esperanza:
tu única posesión es el instante.»

Omar Khayam

miércoles, 7 de abril de 2010

TEMPLARIOS!!!


El Temple desea conseguir la Sinarquía de todos los pueblos; es decir el gobierno con Dios de un solo pueblo sin fronteras, sin ritos y sin separaciones culturales y doctrinales.

Nuestra misión inmediata puede parecer la guerra, pero nuestra contienda está dirigida a la justicia de cada hombre con independencia de su credo o filosofía particular. Combatimos la injusticia o los intereses particulares, pero deseamos ardientemente la paz del cuerpo y del espíritu.

Un Caballero es ante todo un servidor de los valores de la Orden bajo la obediencia, la castidad, la pobreza, y tenemos como meta fundamental el conquistar esta Sinarquía que propicie el Reino de Dios sobre la Tierra bajo un solo principio universal. El Sol que ves en el centro es el exponente de esa unidad.

Todos los pueblos de la Tierra han adorado al Sol, y los cristianos asimismo llamamos a Jesús "el Verbo Solar Cristo" o máxima expresión de la luz. el Maestro dijo "Yo soy la luz del mundo"

Nada podría vivir sin el Sol, y es más legítimo adorar a un Dios que nos da vida y calor que a las imágenes frías que cuelgan de los templos. En el Sol hay tres niveles básicos: el físico, el psíquico y el espiritual. Igualmente en el sello de nuestra Orden existe expresada esa trinidad: los dos caballeros sobre un solo caballo. Quiere esto representar que sobre el cuerpo, que es el caballo, cabalgan el alma y el espíritu, que son los Caballeros. Tal y como refleja la Escritura, nosotros los hombres somos Dioses al igual que el Padre. Es por esto que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo es una trinidad perfecta en el hombre y sobre esta trinidad se asienta todo el orbe católico y las otras religiones.

martes, 23 de febrero de 2010

" Entre mas te eduques, entre mas entiendas de donde vienen las cosas... cuando todo se torma mas obvio o evidente, empiezas a ver mentiras en todos lados. ...
Jordan Maxwell

jueves, 18 de febrero de 2010

No sabemos nada...

No sabemos nada es la cuestión en cuestión.

En mi dedicación a la meditación y a la oración

no busco explicación, sólo mi salvación.

El que tenga ojos, que vea

el que tenga oído escuche

el que no pueda encontrar la paz

que luche.

Todos somos útiles

tú tienes que encontrar tu razón.

Empieza en ti la revolución

usa tu inteligencia y tu corazón

Simbología de la imagen de la Virgen de Guadalupe

La Virgen es una "escritura jeroglífica" un catecismo especial, para que sus recién adoptados hijos fácilmente la entendieran. Este hecho es muy natural puesto que los nativos Mexicanos no podían todavía leer el castellano.

  • Toda la Virgen tiene por respaldo el sol, que hermosamente la rodea, despidiendo 129 rayos, unos un tanto serpeados y los otros rectos. Dispuestos alternativamente 62 por el lado derecho y 77 por el izquierdo.
  • Sirve de fondo al sol; el campo que se deja ver entre los rayos y que en el contorno de la Imagen es tan blanco, semeja una nube. Los aztecas adoraban al sol, Tonatiuh, y le agradecían sus rayos ardientes y vitales, ofreciéndole lo más precioso que el hombre posee, el CORAZÓN, para que continuara su ciclo diario y el mundo no pereciera. Pero cuando miraron la Imagen de la Virgen y vieron que estaba delante del sol, y su cuerpo humano lo tapaba dejando sólo visibles sus rayos, se dieron cuenta de que los seres humanos valen más que el sol, y que el sol no era un dios.
  • Está pisando una luna negra en cuarto creciente, que simboliza al maligno. Además, éste era uno de los ideogramas para representar a Quetzalcóatl, la serpiente emplumada. Ídolo al que adoraban con una religión de temor y al que aplacaban ofreciéndole sacrificios humanos. Esto les revelaba que Nuestra Señora era más poderosa que su dios - serpiente. El sentirse libres de la obligación de sacrificar seres humanos fue también factor importante para su conversión.
  • Sobre su cabeza, inclinada hacia la derecha y encima, sobre su manto, está una corona de diez rayos o puntas de oro
  • El rostro de la Imagen no tiene los rasgos de una nativa mexicana o de una española, sino de una mestiza. Su tez "morenita", sus mejillas sonrosadas, están anunciando la parición de una nueva raza formada por la mezcla de mexicanos y españoles. Su faz mestiza profetiza la unión de las dos razas.
  • Sus ojos, muy vivos, ojos con todas las características de los ojos humanos. Nuestro Señor grabó el retrato de María con tal fidelidad que hasta en los pequeños reflejos de sus ojos quedaron retratados Juan Diego y las otras personas que estaban ante Ella en ese momento.
  • La luz o la parte más iluminada es el vientre, pues se presenta como una mujer embarazada: Jesús está por nacer; viene la Reina del Cielo a dar a luz a Jesús en México.
  • La cinta negra alrededor de la cintura es una prenda que usaban las mujeres aztecas cuando estaban embarazadas
  • Nuestra Señora luce sólo una joya: sobre su cuello lleva un broche dorado que tiene una cruz negra en el centro. La misma que vio la Princesa Papantzin en el ángel y en los barcos de Hernán Cortés. Esto enseñaba a los aztecas que Ella, Cortés y los misioneros, profesaban la misma religión. Y aquí encontraron una razón poderosa para aceptar la fe católica que los misioneros les predicaban.
  • La hermosa Señora tiene manos gentiles, bellísimas y se nota enseguida que no es una diosa, porque las lleva juntas en actitud de oración, mientras que su cabeza inclinada, hace reverencia a Alguien superior; al Señor Creador del mundo, el Todopoderoso, que es su Hijo.
  • Junto al vientre de la Madre resalta la "única flor de cuatro pétalos" (en todo el vestido es singular esa flor), la cual hace referencia al centro del universo, la flor de la vida.
  • El manto sienta bien en su cabeza y nada cubre su rostro y cae hasta los pies, ciñéndose un poco por en medio; tiene toda su franja dorada, que es algo ancha, y estrellas de oro por doquier, las cuales son 46, repartidas 22 en el lado derecho y 24 en el izquierdo, formando una cruz cada cuatro de ellas. Es de color azul verde claro. A los aztecas este color, y el filo dorado del contorno, les hablaban de su linaje real.
  • Abajo un ángel sostiene sus vestiduras, para indicarnos su procedencia celestial. Este ángel se muestra muy contento de transportar a la Madre del Cielo; el ángel luce como si se asomara de entre las nubes que forman el contorno de la Imagen y sostiene con una mano la extremidad del manto y con la otra mano la túnica, que en largos pliegues cae sobre los pies.
  • Después de muchas guerras, los aztecas terminaron, en 1440 de construir en el Tepeyac una pirámide para dar culto a la madre de los dioses, Tonantzin. Más de 90 años duró el culto a esa diosa de la discordia, y en su pirámide fueron sacrificados cientos de personas. La Virgen de Guadalupe eligió el Tepeyac, para dar a entender que Ella es la Madre del Dios verdadero.


La Orden Del Temple Y El Culto A Las Vírgenes Negras


Tras repasar lo acontecimientos, existen fundadas evidencias para creer que Bernardo de Claraval compartiría los enigmáticos conocimientos de los Caballeros Templarios, ya que ha quedado claramente establecida su vinculación con la Orden del Temple, de la que no se habría limitado únicamente a ser su promotor.

Un punto en común entre la Orden del Temple y San Bernardo de Claraval, de gran importancia para comprender mejor el vinculo existente entre ambas partes, sería la construcción de infinidad templos, catedrales y abadías; todas ellas, dedicadas a "Nuestra Señora", una advocación un tanto ambigua que, según diversos autores, en realidad se estaría refiriendo a María Magdalena. Pero, ¿Qué evidencias podemos encontrar de todo esto?

A pesar de la aparente devoción a la Virgen María, que surgiese en las diferentes catedrales templarias, lo cierto es que en casi todas ellas, siempre aparecía la figura de María Magdalena en un lugar destacado, mostrándose en todo momento un empeño especial en resaltar la importancia de la casa de María Magdalena, tal como hiciera el propio Bernardo de Claraval en sus discursos a los monjes cistercienses, a los Caballeros Templarios o a los "Hijos de Salomón", una cofradía de canteros encargados de la construcción de las catedrales góticas, a los que exigía el mayor respeto para la casa de Betania, la casa de Marta y María.

Otro dato significativo, lo encontraríamos cuando Bernardo de Claraval hace el llamamiento a la segunda cruzada, desde la iglesia de Santa María Magdalena, en Vézelay, en unos términos que pudieran dar a entender que se estaba reclamando de forma simbólica las tierras que, en otro tiempo, habrían correspondido a la estirpe sagrada de María Magdalena; añadiendo a todo ello, la circunstancia de que los restos mortales de la santa, se encontraban supuestamente custodiados en dicho templo, ya que no sería hasta el año de 1279 en que, el príncipe de Salerno, Carlos II de Anjou, "descubriría" los restos de María Magdalena en la cripta de Saint Maximin.

Esta devoción manifiesta de Bernardo de Claraval por María Magdalena, estaría vinculada con el culto a las vírgenes negras, el cual procedía originariamente de las antiguas tradiciones gnósticas.

Pero para comprender mejor lo ocurrido, deberemos volver a recordar, tal como hemos visto anteriormente, como los Caballeros del Temple, al parecer, descubren algún tipo de secreto en los subterráneos excavados en las caballerizas del Templo de Salomón, del que solamente hacen participes al Papa Honorio II, al Patriarca de Jerusalén y al propio San Bernardo de Claraval, tal como se recogería en el prólogo de la Regla de la Orden y que hacía referencia a lo sucedido durante el Concilio de Troyes.

Lo hallado en dichas excavaciones, o quizás la información que ya conocía Bernardo de Claraval, lleva a los Caballeros Templarios a viajar hasta Egipto, en concreto y sobre todo, al templo de la diosa egipcia Isis - principio femenino de la fertilidad y del conocimiento - en la isla de Philae, de donde iban a obtener los conocimientos o información que estaban buscando. Es a partir de entonces que se produce un culto a la Virgen Negra, donde se representa la imagen de la diosa Isis amamantando a su hijo Horus, como símbolo de la transformación del conocimiento trascendental y esotérico, el cual es transmitido a través de la leche materna de la diosa, y que, en la doctrina católica, sería reconvertido en las diferentes imágenes de las vírgenes con niño.

Prueba de la advocación a las vírgenes negras por parte de los Caballeros Templarios, podemos hallarla en casi todos los templos y catedrales que fueron construidas por éstos, donde la referencia a "Nuestra Señora" o "Notre Dame" en realidad era realizada para referirse a María Magdalena, tal como han apuntado diversos autores e historiadores.

El esoterismo practicado por San Bernardo de Claraval, podemos encontrarlo en las continuas alusiones que Bernardo hacía al "Cantar de los Cantares", donde de una forma críptica y sutil, se refería a María Magdalena, aludiendo al amor entre los esposos, aún tratándose de un texto polémico y difícil de comentar para la Iglesia.

Los Caballeros Templarios conocían la importancia de los lugares que anteriormente ya habían sido utilizados por otras culturas primitivas, como centros de cultos paganos a la Gran Diosa Madre, tal como ocurriese con los celtas, por lo que, al aparecer en dichos lugares alguna imagen de una virgen negra, solían construir un templo de culto en el mismo lugar donde hubiese sido hallada la mencionada imagen.

La diosa Isis, simbolizaría a las tierras de Egipto, negras y fértiles, las cuales son bañadas por el Nilo, ya que, al desbordarse el mismo, tal como ocurría anualmente en las crecidas del río sagrado, y tras volver las aguas a su cauce, las tierras se ennegrecían gracias a los aportes de los limos (fangos y sedimentos) que las aguas habían dejado, fecundándola y haciéndola apta para la siembra.

Los Caballeros Templarios veían así a la Gran Diosa Isis como la semilla de vida, tal como desde siempre la habían venerado los egipcios. Pero la causa real de esta profunda creencia adoptada por el Temple, quizás subyace en otra realidad mucho más trascendente.

La estancia de los Caballeros Templarios en Tierra Santa, fue lo suficientemente larga como para que se produjera una cierta influencia reciproca entre éstos y la cultura islámica. Tal es así que, algunos musulmanes, llegaron a integrarse en la Orden del Temple, mientras que los propios templarios profundizaban en el conocimiento de la cultura Islámica. El Temple, también se fue interesando por otras culturas y sociedades herméticas, hebreas, gnósticas o sufistas, lo que les llevó a absorber e influenciarse de otras corrientes, que hicieron que la Orden del Temple tuviese la idea de retornar a un origen religioso único, donde fuera posible la armonización y sincretismo de otras culturas religiosas y esotéricas, lo que evidentemente, suponía un alejamiento de la Iglesia Católica.

Es por ello que, sabedores de que el retorno a los antiguos rituales hacia la Tierra, como Madre Creadora de Vida y la adoración a deidades paganas, podría suponer un grave conflicto y enfrentamiento con la Iglesia Católica, deciden utilizar la figura de "Nuestra Señora" para referirse a la Diosa Madre y camuflarla bajo la imagen de una virgen negra, a la vez que dicha imagen es asociada con María Magdalena, precisamente la misma María Magdalena que la leyenda había identificado como la madre de la descendencia de Jesús.

Otro hecho que nos muestra el simbolismo iniciático representado por San Bernardo de Claraval, lo podemos encontrar en los diferentes retablos existentes conocidos como "Lactación de San Bernardo" (la lactatio), donde se puede observar a un San Bernardo arrodillado, a los pies de una Madona que sostiene al niño en brazos, mientras que, desde el seno desnudo de la Virgen, surge un chorro de leche que va a parar directamente a la boca del Santo.

Como hemos podido comprobar, por la imagen anterior donde podemos observar a la diosa Isis amamantando a Horus, esta imagen de San Bernardo, viene a simbolizar la transmisión de conocimientos esotéricos, por lo que queda claro que esta imagen, que no en vano suelen encontrarse en capillas pertenecientes al Temple, viene a representar a San Bernardo como un iniciado en la sabiduría esotérica.

Más información en el libro:
"El Triunfo de María Magdalena - Jaque Mate a la Inquisición" de José Luis Giménez
© José Luis Giménez

viernes, 5 de febrero de 2010

LUZ CELESTIAL


Gustav Doré (1832 - 1883) HISTOIRE DES CROISADES


viernes, 22 de enero de 2010

Cantinflas en "Su Excelencia"

DISCURSO DE CANTINFLAS

Cantinflas en "Su Excelencia", México, 1967

Me ha tocado en suerte ser último orador, cosa que me alegra mucho porque, como quien dice, así me los agarro cansados.

Sin embargo, sé que a pesar de la insignificancia de mi país que no tiene poderío militar, ni político, ni económico ni mucho menos atómico, todos ustedes esperan con interés mis palabras ya que de mi voto depende el triunfo de los Verdes o de los Colorados.

Señores Representantes:

Estamos pasando un momento crucial en que la humanidad se enfrenta a la misma humanidad.  Estamos viviendo un momento histórico en que el hombre científica e intelectualmente es un gigante, pero moralmente es un pigmeo.

La opinión mundial está tan profundamente dividida en dos bandos aparentemente irreconciliables, que dado el singular caso, que queda en sólo un voto.

El voto de un país débil y pequeño pueda hacer que la balanza se cargue de un lado o se cargue de otro lado.  Estamos, como quien dice, ante una gran báscula: por un platillo ocupado por los Verdes y con otro platillo ocupado por los Colorados.

Y ahora llego yo, que soy de peso pluma como quien dice, y según donde yo me coloque, de ese lado seguirá la balanza. ¡Háganme el favor!...

¿No creen ustedes que es mucha responsabilidad para un solo ciudadano? No considero justo que la mitad de la humanidad, sea la que fuere, quede condenada a vivir bajo un régimen político y económico que no es de su agrado, solamente porque un frívolo embajador haya votado, o lo hayan hecho votar, en un sentido o en otro.

El que les habla, su amigo... yo... no votaré por ninguno de los dos bandos (voces de protesta).

 Y yo no votaré por ninguno de los dos bandos debido a tres razones:

Primera, porque, repito que no se sería justo que el sólo voto de un representante, que a lo mejor está enfermo del hígado, decidiera el destino de cien naciones;

Segunda, estoy convencido de que los procedimientos, repito, recalco, los procedimientos de los Colorados (los países comunistas) son desastrosos  (voces de protesta de parte de los Colorados);

¡Y Tercera!... porque los procedimientos de los Verdes (Los Estados Unidos) tampoco son de lo más bondadoso que digamos (ahora protestan los Verdes).

Y si no se callan ya yo no sigo, y se van a quedar con la sensación de saber lo que tenía que decirles.

Insisto que hablo de procedimientos y no de ideas ni de doctrinas.

Para mí todas las ideas son respetables aunque sean ideítas o ideotas aunque no esté de acuerdo con ellas.

Lo que piense ese señor, o ese otro señor, o ese señor, o ese de allá de bigotico que no piensa nada porque ya se nos durmió, eso no impide que todos nosotros seamos muy buenos amigos.

Todos creemos que nuestra manera de ser, nuestra manera de vivir, nuestra manera de pensar y hasta nuestro modito de andar son los mejores; y el chaleco se lo tratamos de imponérselo a los demás y si no lo aceptan decimos que son unos tales y unos cuales y al ratito andamos a la greña.

¿Ustedes creen que eso está bien?

Tan fácil que sería la existencia si tan sólo respetásemos el modo de vivir de cada quien.

Hace cien años ya lo dijo una de las figuras más humildes pero más grandes de nuestro continente: El respeto al derecho ajeno es la paz.

Así me gusta... no que me aplaudan, pero sí que reconozcan la sinceridad de mis palabras.

Yo estoy de acuerdo con todo lo que dijo el representante de Salchichonia con humildad, con humildad de albañiles no agremiados debemos de luchar por derribar la barda que nos separa, la barda de la incomprensión, la barda de la mutua desconfianza, la barda del odio, el día que lo logremos podemos decir que nos volamos la barda.

Pero no la barda de las ideas, ¡eso no!, ¡nunca!, el día que pensemos igual y actuemos igual dejaremos de ser hombres para convertirnos en máquinas, en autómatas.

Este es el grave error de los Colorados, el querer imponer por la fuerza sus ideas y su sistema político y económico, hablan de libertades  humanas, pero yo les pregunto: ¿existen esas libertades en sus propios países?

Dicen defender los Derechos del Proletariado pero sus propios obreros no tienen siquiera el derecho elemental de la huelga, hablan de la cultura  universal al alcance de las masas pero encarcelan a sus escritores porque se atreven a decir la verdad, hablan de la libre determinación de los pueblos y sin embargo hace años que oprimen una serie de naciones sin permitirle que se den la forma de gobierno que más les convenga.

¿Cómo podemos votar por un sistema que habla de dignidad y acto seguido atropella lo más sagrado de la dignidad humana que es la libertad de conciencia eliminando o pretendiendo eliminar a Dios por decreto?

No, señores representantes, yo no puedo estar con los Colorados, o mejor dicho con su modo de actuar; respeto su modo de pensar, allá ellos, pero no puedo dar mi voto para que su sistema se implante por la fuerza en todos los países de la tierra ¡El que quiera ser Colorado que lo sea, pero que no pretenda teñir a los demás!- los Colorados se levantan para salir de la Asamblea-.

¡Un momento jóvenes!, ¿pero por qué tan sensitivos?

Pero si no aguantan nada, no, pero si no he terminado, tomen asiento.

Ya sé que es costumbre de ustedes abandonar estas reuniones en cuanto oyen algo que no es de su agrado; pero no he terminado, tomen asiento, no sean precipitosos... todavía tengo que decir algo de los Verdes, ¿no les es gustaría escucharlo?

Siéntese. Y ahora, mis queridos colegas Verdes, ¿ustedes qué dijeron?:  Ya votó por nosotros, ¿no?,  pues no, jóvenes, y no votaré por ustedes  porque ustedes también tienen mucha culpa de lo que pasa en el mundo, ustedes también son medio soberbios, como que si el mundo fueran ustedes y los demás tienen una importancia muy relativa, y aunque hablan de paz, de democracia y de cosas muy bonitas, a veces también pretenden imponer su voluntad por la fuerza, por la fuerza del dinero.

Yo estoy de acuerdo con ustedes en que debemos luchar por el bien colectivo e individual, en combatir la miseria y resolver los tremendos problemas de la vivienda, del vestido y del sustento.

Pero en lo que no estoy de acuerdo con ustedes es la forma que ustedes pretenden resolver esos problemas, ustedes también han sucumbido ante el materialismo, se han olvidado de los más bellos valores del espíritu pensando sólo en el negocio, poco a poco  se han ido convirtiendo en los acreedores de la humanidad y por eso la humanidad los ve con desconfianza.

El día de la inauguración de la Asamblea, el señor embajador de Lobaronia dijo que el remedio para todos nuestros males estaba en tener automóviles, refrigeradores, aparatos de televisión... y yo  me pregunto: ¿para qué queremos automóviles si todavía andamos descalzos?, ¿para qué queremos refrigeradores si no tenemos alimentos que meter dentro de ellos?, ¿para qué queremos tanques y armamentos si no tenemos suficientes escuelas para nuestros hijos?

Debemos de pugnar para que el hombre piense en la paz, pero no solamente impulsado por su instinto de conservación, sino fundamentalmente por el deber que tiene de superarse y de hacer del mundo una morada de paz y de tranquilidad cada vez más digna de la especie humana y de sus altos destinos.

Pero esta aspiración no será posible si no hay abundancia para todos, bienestar común, felicidad colectiva y justicia social.

Es verdad que está en manos de ustedes, de los países poderosos de la tierra, ¡Verdes y Colorados!, el ayudarnos a nosotros los débiles, pero no con dádivas ni con préstamos, ni con alianzas militares.

Ayúdennos pagando un precio más justo, más equitativo por nuestras materias primas, ayúdennos compartiendo con nosotros sus notables adelantos en la ciencia, en la técnica... pero no para fabricar bombas sino para acabar con el hambre y con la miseria.

Ayúdennos respetando nuestras costumbres, nuestra dignidad como seres humanos y nuestra personalidad como naciones por pequeños y débiles que seamos; practiquen la tolerancia y la verdadera fraternidad que nosotros sabremos corresponderles, pero dejen ya de tratarnos como simples peones de ajedrez en el tablero de la política internacional.

Reconózcannos como lo que somos, no solamente como clientes o como ratones de laboratorios, sino como seres humanos que sentimos,  que sufrimos, que lloramos.

Señores representantes, hay otra razón más por la que no puedo dar mi voto: hace exactamente veinticuatro horas que presenté mi renuncia como embajador de mi país, espero me sea aceptada.

Consecuentemente no les he hablado a ustedes como Excelencia sino como un simple ciudadano, como un hombre libre, como un hombre cualquiera pero que, sin embargo, cree interpretar el máximo anhelo de todos los hombres de la tierra, el anhelo de vivir en paz, el anhelo de ser libre, el anhelo delegar a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos un mundo mejor en el que reine la buena voluntad y la concordia.

Y qué fácil sería, señores, lograr ese mundo mejor en que todos los hombres blancos, negros, amarillos y cobrizos, ricos y pobres pudiésemos vivir como hermanos.

Si no fuéramos tan ciegos, tan obcecados, tan orgullosos, si tan sólo rigiéramos nuestras vidas por las sublimes palabras, que hace dos mil años, dijo aquel humilde carpintero de Galilea, sencillo, descalzo, sin frac ni condecoraciones:

Amaos... amaos los unos a los otros; pero desgraciadamente ustedes entendieron mal, confundieron los términos, ¿y qué es lo que han hecho?, ¿qué es lo que hacen?: Armaos los unos contra los otros;....

He dicho...

Fin